Testamento abierto

Existen dos tipos de sucesiones según el Derecho Civil, la primera es la Sucesión Mortis Causa o por causa de muerte; es decir cuando el causante no realiza ninguna repartición de sus bienes por lo que se debe realizar un procedimiento judicial llamado declaratoria de herederos, y la otra forma de sucesión es la Inter Vivos, que se da cuando el testador dispone de sus bienes a través de un Testamento cerrado o abierto, pero quiero agotar este segundo que es el tema que nos interesa abordar.

El Testamento abierto es un acto jurídico solemne y ritualista, donde la persona legitimada -que le llamaremos Testador- de forma voluntaria dispone de sus bienes, derechos, acciones, ya sea material, inmaterial, mueble, inmueble, cualquier tipo de título valor, cuentas bancarias, seguro de vida, derechos que se encuentren suspensivos a constituirse sobre propiedades inmuebles, muebles, que pudiera existir a su nombre al momento de su fallecimiento a un sucesor que puede ser un heredero universal o un legatario.

El Testamento abierto puede ser otorgado a partir de que se cumpla la mayoría de edad, que son los 18 años según nuestra Constitución Política y el Código Civil, y se deberá otorgar ante Notario y tres testigos idóneos que vean, oigan y entiendan al testador, y de los cuales dos, a lo menos, deben saber leer y escribir.

El Testador puede constituir Heredero Universal o Legatarios; para comprenderlo mejor se puede definir como Heredero Universal a aquella ficción jurídica dónde el heredero universal ocupa el lugar del Testador como si fuera él mismo al recibir voluntariamente toda la masa hereditaria, por lo que se hace responsable no solo de los bienes sino también del pago de las deudas si existieren, así mismo los Legatarios es aquel sucesor a título particular de un bien o derecho que se desprende de la masa patrimonial.

Por lo cual es importante tener en orden y con prioridad los asuntos jurídicos con respecto a los bienes y derechos de los que se es titular. Esto evitará que nuestras familias se enfrenten a pleitos interminables que destruyen las relaciones humanas.

A nivel popular en Nicaragua se ha generado un mito dónde se cree que los Testamentos son exclusivamente para personas que se encuentran en un estado vulnerable de la vida con riesgo a fallecer, sin embargo, nadie tiene la certeza de ese momento, la muerte es un suceso inesperado que no exime ni juventud ni vejez.

Si desea más información acerca de este tema puede contáctanos y con gusto le asesoraremos.

Ondina L. Mazier Chávez

 

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